Si llevas todo el año cuidándote, y has conseguido adquirir unos hábitos saludables de alimentación y ejercicio, seguro que tienes pánico a engordar en Navidad.
Son unas fechas entrañables para compartir con la familia, amigos, compañeros de trabajo, pero..... todas las reuniones se hacen alrededor de una mesa y no es el momento de tirar por la borda todo el esfuerzo del año y dejarse llevar.
Por eso, voy a intentar ayudarte dándote una serie de estrategias para que no te pierdas ningún momento pero tampoco retrocedas en tu progreso:
- Las 24 horas antes y después de una "comilona", tus comidas deben se más saludables que nunca, altas en proteínas y muy bajas en carbohidratos. Pasado ese tiempo vuelve a tu alimentación saludable normal.
- Si te vuelve loco el pan, intenta coger un trozo al empezar a comer o cenar, y aleja el cesto de ti, para no caer en la tentación.
- Por cada copa de alcohol, toma 2 de agua. Nuestro hígado no puede procesar grasa y alcohol al mismo tiempo. Para tu cuerpo la prioridad es eliminar el alcohol de tu cuerpo, y mientras tanto, no va a eliminar grasa de forma eficiente. Escoge alcoholes como el vino o el cava y evita las azucaradas.
- Usa, en la medida de lo posible, platos más pequeños, para controlar la cantidad.
- Si te encantan las salsas, sírvete con una cuchara sopera para ser consciente de la cantidad que te pones, y no te excedas.
- Aprovecha para mantener conversaciones y come más despacio.
- Empieza el día con un desayuno rico en proteína. La proteína te ayudará a mantener la sensación de saciedad por más tiempo y no llevar con un hambre voraz a las comidas y cenas.
- Intenta empezar las comidas y cenas navideñas con ensalada o entrantes no muy calóricos. Así llegarás al plato "fuerte" sin tanto hambre y no te excederás tanto en calorías.
- Cocina suficiente cantidad pero intenta que no queden sobras para el día siguiente. Si aún así te queda comida, guárdala en recipientes tapados, que no se vea el contenido. Así evitarás la tentación de picar cada vez que abres la nevera.
- Sirve los platos en la cocina. Hay estudios que dicen que servirse en la mesa hace que llegues a comer hasta un 20% más.
- Mantén un ritmos de actividad y tus entrenamientos de fuerza. Para que los temidos carbohidratos se almacenen en nuestros músculos y no en nuestras reservas de grasa, debemos continuar gastando el glucógeno muscular mediante entrenamiento de fuerza. Si además puedes salir a trotar, subir escaleras en vez de coger el ascensor, o salir a pasear, estupendo. Pero entrena fuerza.
- Descansa suficiente. Debes dormir entre 7 y 8 horas para mantener tus hormonas estables.
Si aún así caes en la tentación, no te tortures con los remordimientos, y al día siguiente sigue con tus entrenamientos y pon remedio. Si tienes ya un hábito creado, no vas a notarlo por pasarte 2 ó 3 días, pero sí es importantísimo mantenerlo el resto de días. Hacer un parón no solo te va a hacer acumular grasa y perder músculo, sino que luego te va a dar más pereza retomar y los días pasan y se convierten en semanas.
Espero que mis consejos te sirvan de ayuda, que pases unas Felices Fiestas y que disfrutes al lado de aquellos con los que quieras compartir estos momentos.
Recarga pilas, que en Enero me tendrás aquí dando guerra!
FELIZ NAVIDAD Y FELIZ 2017























