Acaba de comenzar un nuevo año, y supongo que con él llegaran nuevos propósitos y nuevos retos. Yo quiero aportar mi granito de arena con unos consejos saludables para ti y tu familia que te ayuden a que este 2018 sea un año que marque la diferencia.
Una de las preocupaciones más comunes después de Navidad es bajar los excesos calóricos de estos días de fiesta y por ello muchas personas se plantean ponerse a dieta pero, en realidad, una buena pauta nutricional es una forma de alimentarse todo el año, es un hábito de vida para ti y tu familia.
Además, es importante la implicación de todos los miembros de la familia, no es sólo cosa de adultos. Ten en cuenta que tus hijos están aprendiendo para un futuro e igual que van al colegio para aprender y tener un buen futuro profesional, alimentarse correctamente desde edades tempranas y tener un hábito de ejercicio va a ser determinante para su desarrollo personal tanto físico como psíquico.
Por esto, déjame que te pregunte:
¿Estás satisfecho con los hábitos de alimentación del resto de integrantes de tu familia?
¿Te gustaría hacer algo para que ellos también tomaran unos mejores hábitos este año?
¿Te falta tiempo y paciencia para insistir y planificar que coman mejor?
Aquí te dejo algunos consejos que yo misma he aplicado y me han dado resultado:
- Planifica los almuerzos y meriendas conjuntamente con tus hijos. Es muy importante que los niños sientan la capacidad de decidir. No se acepta de la misma manera los cambios que uno decide que los que te vienen impuestos.
- Ofréceles fruta siempre. Es muy posible que si no tienen costumbre te digan que no muchas veces, pero no importa. Cada vez que coman un trocito, es un paso adelante. Todo suma, dale la importancia que se merece.
- Haz la compra con ellos. Enséñales a escoger y a leer las etiquetas. Este aprendizaje les servirá para tomar mejores decisiones en el futuro. Ten en cuenta que no siempre van a ser niños. Poco a poco yo he ido viendo como mis hijas se paran a leer lo que ponen los envases y muchas veces son ellas las que deciden no comprar determinadas cosas.
- Ten paciencia, el paladar no cambia de la noche a la mañana. Para los niños son mucho mas apetecibles los alimentos altamente palatables. La industria lo sabe y lo aprovecha. Cuando ellos mismos saben que les aporta un tipo de alimento y que les aporta otro, es más fácil que ellos vayan eligiendo mejor.
- Cocina con ellos cuando tengas oportunidad. Es otra forma de hacerlos partícipes, de experimentar sabores y texturas e incluso hacer el plato más divertido. Uno de los problemas de algunos platos saludables es que los ves en el plato y te dan ganas de salir corriendo. Son aburridos hasta de ver. En youtube hay miles de vídeos para coger ideas.
- Busca alternativas de ocio familiar que no sean ir a comer una hamburguesa o una pizza. Muchas familias recurren como momento de ocio familiar salir a comer o cenar.
- Comparte actividades como pasear, ir en bici, patinar o pasear al perro con ellos.
- Dedícales un tiempo en exclusiva, en el que les escuches lo que tienen que contarte, sin que estés haciendo cinco cosas a la vez. Sé que cuesta salir del modo "multitarea" y entrar en "escucha activa", porque todos estamos muy ocupados y tenemos muchas cosas que hacer pero, esto es IMPORTANTÍSIMO.
- Los adultos sois el espejo en que se miran. Si vosotros los hacéis bien, ellos lo verán normal.
- ¡Muuucho cuidado con lo que dices! Si tomas la decisión de comer saludable y te pasas el día quejándote del hambre que pasas o lo sosa que es la comida. O simplemente el valor de llevar una buena alimentación lo trasladas a un mero valor estético y te pasas el día preocupada por estar más gorda o delgada, ellos lo van a recibir y pueden crear un mal vínculo con la comida.
- Si no tienen hambre, no hace falta que les obligues a comer.
- Refuerza positivamente cuando hagan una buena elección. Socialmente nos han educado a centramos más en reprochar o castigar lo que hacen mal, que en dar importancia a lo que hacen bien. Esto es algo que mis hijas tienen muy en cuenta, e incluso puede llegar a afectar a su autoestima, por lo que te recomiendo que no lo pases por alto.
- No premies otros logros con comida basura. Por ejemplo, si haces los deberes nos vamos al burguer a cenar. O, si te comes la verdura, te puedes tomar un paquete de galletas de postre.
- Si tu problema es el tiempo, puedes hacer un cuadrante semanal con ellos de almuerzos, meriendas y cenas. Así te será más fácil llevarlo y ellos también sabrán lo que les toca y estarán de acuerdo porque lo han decidido ellos.
Yo para este año me he copiado del colegio una idea que me ha parecido divertida, y es que un viernes al mes haremos una cena temática: China, Japón; México, Italia, India, etc. Buscaremos recetas que nos inspiren y a cocinar!
Espero que este artículo os sirva de ayuda. Si es así, por favor compartirlo.
También me gustaría mucho recibir vuestras opiniones, ideas, sugerencias, si ponéis algo en práctica o si ya estáis aplicando otros tips que podamos compartir y llegar a más gente.
¡FELIZ 2018!
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