Dentro de las prácticas más o menos recientes dentro del fitness, en esta ocasión quisiera hacer mención a los beneficios de los ejercicios hipopresivos, en especial para el género femenino.
Como su nombre indica, son una serie de ejercicios que se ejecutan en ausencia de presión abdominal. Se trata de una secuencia de posiciones en las que trabajamos en apnea, activando bien nuestra faja abdominal y suelo pélvico a la vez que relajamos el diafragma.
Una gran ventaja es que son fáciles de practicar y sus beneficios se notan en pocas semanas.
Sin más rodeos, vamos a enumerar los beneficios de los ejercicios hipopresivos:
- Reducción del perímetro de cintura: Es sabido que una de las preocupaciones estéticas en hombres y mujeres a partir de una edad es la reducción del perímetro de cintura. No podemos restarle importancia a una dieta saludable y adecuada para cada edad y nivel de actividad, así cómo la práctica de otro tipo de ejercicio que mantenga nuestras hormonas a raya y mantenga un buen nivel de masa muscular. Pero es incuestionable que cuando el abdomen se distiende, las vísceras van ganando espacio y con ejercicio hipopresivo que devuelva a nuestra faja abdominal su función de "faja" propiamente dicha, estas vísceras se irán recogiendo y por tanto, nuestro contorno irá perdiendo centímetros. Hay estudios que dicen que se puede reducir entre 2 y 10 cm en un plazo de 2 a 6 meses.
- Mejora estética por mejora de la postura: La práctica de los ejercicos hipopresivos se realiza manteniendo una activación constante de gran parte de la musculatura. Estas fuerzas isométricas ejercidas sobre toda la musculatura abdominal y erectora de la columna hace que nuestra postura sea mas erguida y aliviemos la presión ejercida sobre la espalda, evitando la curvatura habitual por las malas posturas cotidianas propias de trabajos sedentarios. Al principio no será fácil poner a trabajar a esos músculos que vivían relajados. Pero, a base de insistir y persistir, se van despertando y crecemos hacia arriba...De hecho hay personas que se miden antes y después de la sesión y lo han comprobado.
- Reduce la diástasis abdominal (separación del recto abdominal). El tejido conjuntivo que une el lado izquierdo y derecho de nuestra querida tableta de chocolate, se llama línea alba y va desde el esternón hasta el pubis. Si la separación es de 2,5 cm o más, se considera diástasis. Esta separación surge muchas veces durante el ambarazo, y se suele dar habitualmente incluso en mujeres jóvenes deportistas, cuyo recto muy rígido no cede ante el crecimiento del bebé, y se termina abriendo por el centro.
- Previene aparición de hernias abdominales, inguinales y discales. En caso de padecer ya una hernia, será conveniente realizar la práctica con un profesional que controle la evolución de la hernia, e igual es más conveniente no practicar la amnea.
- Mejora el tránsito intestinal.
- Mejora la capacidad respitaroria, importantísima en personas sanas, y sobre todo en asmáticos. La mayoría de personas respiramos muy por debajo de nuestra capacidad pulmonar, y esto es debido a un exceso de tensión en el diafragma. Los ejercicios hipopresivos son una buena herramienta para mejorar la función de este músculo respiratorio.
- Reducción de dolores de espalda. Al mejorar la postura y poner toda nuestra zona centro a trabajar como una gran orquesta en la que cada músico toca su parte, evitamos patrones compensatorios, contracturas, pinzamientos y en definitiva, exceso de tensión en unas partes por defecto en otras.
- Recuperación del tono muscular del suelo pélvico, y prevención de patologías asociadas como incontinencia urinaria y prolapsos de vejiga, útero y recto. El suelo pélvico es precisamente la musculatura que sujeta todas nuestras vísceras, y que está sometida a constante presión que hace que vaya cediendo. En el caso de las mujeres es más grave porque los embarazos y partos van debilitándolo, además que contamos con un orificio más, que no tiene esfínter, la vagina. Por lo tanto, si no cuidamos de que ese suelo se mantenga firme, al igual que el suelo sobre el que caminamos, poco a poco se irá haciendo blando y tendremos riesgo de pérdidas de orina, disfunciones sexuales, o que otros órganos vayan saliendo a través de la vagina. Tradicionalmente se nos han indicado los ejercicios de kegel en cualquier sitio y a cualquier hora como método preventivo, pero está comprobado que un hipertono también puede causar problemas, sobre todo sexuales. El suelo pélvico tiene una función de sujeción y no necesita más.
En conclusión:
Después de probar varias sesiones, he de decir que me parece un complemento perfecto para nuestro entrenamiento semanal, en el que movemos mucho peso, salimos a correr, etc.
Todos estos estímulos repetidos en el tiempo y absolutamente necesarios para mejorar nuestra fuerza y resistencia, tienen como contrapartida que pueden llegar a dañar nuestro suelo pélvico, hacer nuestro abdomen más prominente o generar demasiada tensión en nuestro diafragma.
Por eso, 15 ó 20 minutos de ejercicios hipopresivos incluídos dentro de nuestro plan de entrenamiento, pueden evitar futuros problemas e incluso mejorar nuestro rendimiento.
En CrossWork siempre queremos estar a la cabeza en todo lo que suponga una mejora en la salud y el bienestar de las personas que confían en nuestro trabajo, por eso próximamente incorporaremos estas técnicas a nuestras sesiones de entrenamiento.
¿Te apuntas?
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