ENTREVISTA A UNA OCR RACER PILI PRIETO
Esta semana estreno una nueva categoría en el blog dedicada a las atletas de carreras de obstáculos femeninas, de la mano de la OCR Racer Pili Prieto. Es un placer contar con ella, ya que es una gran mujer y un ejemplo para muchas.
Hablaremos con esas mujeres que han visto en este deporte tan reciente y que a mí tanto me gusta, bien una campo dónde destacar en el ámbito del deporte femenino, cómo un modo de superarse personalmente, sean cuales sean sus puntos de partida y sus metas. Mi objetivo es llegar a muchas más y que este deporte evolucione y se consolide.
Comenzamos con la entrevista:
1. ¿Como te llamas? Cuéntame algo sobre ti. ¿A que te dedicas? ¿Cual es tu relación con el deporte en general o en particular si ya vienes de alguno?
Yo soy Pili Prieto, bióloga de vocación y con la suerte de trabajar en ello.
La verdad es que empecé a hacer deporte desde muy joven. Lo mío era el judo. Pero lo dejé a los 18 años, porque la competición me estresaba tanto que no podía pensar en otra cosa y no me centraba en los estudios. Aún así, fui campeona provincial de cinturones verdes y tercera absoluta gallega.
Luego, y durante miles de años… el reposo absoluto. No hice ningún tipo de deporte. Y fumaba, muchísimo. En el año 2000 tuve un accidente de tráfico en el que me rompí varias vértebras (y eso me lo dijeron años después; en el momento no me lo diagnosticaron). A raíz de ese accidente, los dolores de espalda fueron continuos y tuve que empezar a coger bajas laborales (durante mucho tiempo, antes de mi trabajo actual, trabajé de auxiliar de enfermería).
Por el camino, dejé de fumar y empecé a engordar. Eso, unido a una baja laboral por vértigos por culpa de la espalda, me hizo volver a inscribirme en un gimnasio, para poder hacer natación con monitor y tratar de que las molestias no fuesen a mas. Por cierto, en abril hizo diez años.
Empecé en piscina, luego me liaron en Spinning (pensar en entrar en la sala ya me daba pánico, pero le cogí afición), y vi que lo que a mi me iba era la “caña”, ejercicios intensos.
Un buen día nos dice el monitor de spinning que va a empezar una nueva actividad en el gimnasio, más dura para quien “quiera más”. Y esa era yo. No era crossfit porque mi gym no está adaptado para eso, pero se parecía bastante. Y ahí empezó todo.
2. ¿Como fue tu primer contacto con las OCR? ¿Como las conociste? ¿Que despertó tu curiosidad?
Mi relación con las carreras de obstáculos empezó como casi todo en este país, con un “no hay huevos”.
En marzo de 2014, y en plena noche de juerga, nos encontramos con un amigo mejicano que acababa de volver de su tierra y nos dice que lo que hacemos nosotros son chorradas, que lo bueno es lo que hizo su primo en el estadio azteca unos meses antes: una Spartan Race. Pues faltaría más, si él lo hace, nosotros también.
Lo pero fue al día siguiente, cuando tecleo “Spartan Race” en google y empiezo a ver videos. Yo pensé: “estamos locos, a quién se le ocurre semejante locura, pero en qué estábamos pensando...” Y los vuelvo a ver, y ya veo que hay cosas que puede que haga (sabiendo hacer burpees y pasar una alambrada, algo se podrá hacer). Al final, pensamos que era algo que había que hacer por hacer algo grande, y allí nos inscribimos el equipo “Spartan gherrilleiros”. Destacar que yo no había corrido 1 km seguido en mi vida ni trepado una cuerda, ni subido un muro. Y me puse a entrenar. Fueron dos meses duros y divertidos, haciendo cosas nuevas y descubriendo que podía hacer mucho más de lo que pensaba.
En mayo de 2014 hice mi primera carrera de obstáculos, mi primera Spartan Race y la primera que se hacía en España. Y si bien mientras corría asfixiada por aquel secarral lleno de polvo me juraba y perjuraba que “nunca mais”, al saltar la hoguera ya estaba pensando en la que se iba a hacer en Barcelona ese mismo año.
3. ¿Como fue la primera experiencia? ¿Fuiste con alguien? ¿Llevabas mucho tiempo preparándote?
La primera experiencia fue amor/odio: yo llevo fatal correr, no me gusta nada, pero para ir de obstáculo a obstáculo, no queda otra. ¿Las sensaciones? Geniales.
Desde luego, los de Spartan saben lo que hacen: una puesta en escena espectacular, música muy inspiradora, un village genial. Y eso te atrapa. No podía dejar de ver el último obstáculo: la subida de la rampa con los racers totalmente llenos de barro de la alambrada anterior, las caras de satisfacción de los que ya llevaban esa medalla, y pensaba: “Estoy aquí”. Era mi parque de atracciones particular.
La salida fue una explosión de adrenalina: entre los nervios por estar, el speaker animando y calentando al personal, aquella música… me hubiera comido en aquel momento un persa si se me pusiese delante. Luego, la salida, corres y ves por primera vez un muro, uno de los que te hartaste de ver en los videos, con los logos y dices “estoy aquí, de verdad”. Recuerdo el calor, lo que tuve que correr, que me costó mucho. Pero esa sensación de ir pasando los obstáculos (no hice ni un solo burpee) y ese subidón final al saltar la hoguera no se me olvidará nunca.
En mi equipo éramos 7, pero 4 fueron por su cuenta y nos quedamos un grupo de 3. Nos pilló a todos despistados y cada uno hizo lo que pudo y como pudo. Pero los que corrieron solos no tuvieron la misma sensación que teníamos los que fuimos juntos y decidimos no volver a separarnos.
4. ¿Crees que este deporte ha cambiado cosas en tu vida personal y deportiva? ¿Como que? ¿Podrías poner algunos ejemplos?
Este deporte ha cambiado muchísimas cosas de mi vida, y para mejor. Yo no soy de frases hechas, como eso de “corro para superarme a mi misma”, ni nada parecido. Pero sí es verdad que he descubierto una nueva Pili. Estoy mucho más fuerte (no he vuelto a coger una baja en mi vida por problemas de espalda), soy más atrevida, me animo más a entrenamientos cada vez más duros (aunque sigo odiando correr), no me quejo de dolorcitos como antes (en una carrera me llegué a romper un dedo en el tercer obstáculo, pero la acabé) y me he hecho más dura en general.
Tengo una artritis reumatoide desde hace años y que no acaba de responder al tratamiento, de hecho estoy pendiente de varias pruebas para cambiar a otro más efectivo, y si bien me afecta muchas veces a las manos y pies y me impide agarrarme bien o mantener mucho tiempo una presa, eso no es problema: me aguanto, pago burpees y sigo. Mi reumatóloga me quiere llevar a sesiones con pacientes (¡¡¡se hacen terapias de grupo!!!) para que cuente que se puede vivir la artritis haciendo una vida normal (si la mía se puede considerar así), pero le digo que no, que cada uno lleva esto como puede y que yo no me siento enferma mientras el tratamiento funciona (y cuando no funciona, qué le vamos a hacer, no estamos siempre al 100% ni yo ni nadie sanísimo). Hay enfermos que si le cuentas esas cosas se enfadan y se creen que les tomo el pelo.
El traumatólogo que me operó el dedo que me rompí en carrera, me pregunta cada vez que me ve que si sigo haciendo el burro. Según él, no puedo hacer agarres de ningún tipo, ni trepar por la cuerda ni nada que se le parezca… Mi fisioterapeuta (más amigo que fisio) se ríe y me dice que aún no ha nacido quien me diga qué no puedo hacer…
Luego está la gente. He conocido gente maravillosa (algún imbécil, como en todas partes, pero esos no cuentan). He hecho amistades muy profundas, tanto con los miembros de mi equipo como con corredores de todas las partes de España. Es un orgullo sentarte a cenar con la campeona de España y que te cuente sus problemas físicos, o que la subcampeona te dé trucos para pasar un obstáculo.
Es maravilloso poder irte a Extremadura al campeonato nacional, y que extremeños, asturianos o madrileños se paren a saludarte, o que una corredora, jugándose el campeonato, pare en mitad de la carrera para abrazarte y darte las gracias por los ánimos. O que el campeón de liga te localice por messenger para preguntarte si quieres entrenar con él.
Este finde estuvimos en Portugal en una carrera, invitados por la mejor atleta portuguesa de OCRs, y fue genial sentarnos a cenar corredores de toda España (parecíamos un chiste), y al día siguiente animarnos unos a otros, al salir en distintas categorías.
5. ¿Recomendarías a otras mujeres a que se animaran a probar? ¿Crees que con una preparación adecuada cualquiera puede plantearse una OCR, en la categoría adecuada para sus objetivos?
Recomiendo a cualquiera hacer una OCR. Por supuesto, con un entrenamiento adecuado. He visto a verdaderos tarzanes romper (de tener que irse en camilla) en mitad de una Spartan porque, si bien son los tíos más fuertes del mundo, son incapaces de correr cuesta arriba. Pero una Spartan es para cualquiera, de verdad si entrena. Hay que perderle el miedo. Y ese subidón no se compara con nada.
El otro día me llevé a una carrera sencillita aquí en Vigo a la hija de una amiga, y el subidón que tiene aún le dura.
¿Mi consejo? Atrévete y vence el miedo. Si no eres una máquina de OCRs como hay muchas chicas, no pasa nada. Lo importante es disfrutar la carrera, dando lo que puedas y aprendiendo para la próxima. Y NO HAGAS TRAMPAS. Es lo que más odio en el mundo (y no soy la única).
6. ¿En la actualidad perteneces a algún equipo? ¿Cual? ¿Que objetivos tienes para la temporada 2018/19? ¿Como te estas preparando?
Claro que pertenezco a un equipo, los TNT Gherrilleiros. Es más, no soy nadie sin ellos. Somos un todo y nos conocen por ahí adelante como los TNT. De hecho, por ese motivo nos han invitado a más de una carrera, por esa sensación de unidos, de buen rollo, de ayudarnos y ayudar a quien sea.
¿Objetivos para este año? Correr la Spartan Beast de Barcelona y hacer podium. Este año, se puede. Siempre he “hecho podium” en mi grupo de edad en la Spartan, he quedado de segunda o tercera, pero nunca han dado trofeo por grupo de edad hasta este año.
También tengo una serie de carreras a las que no puedo faltar este año: Heroican race y Gladiator race en Pontevedra, Diablo Race, Samurai Xtreme Race, Farinato Zamora, OCR Allariz este finde… Va a ser un año completo.
¿Cómo me preparo? Entreno en mi gym con un monitor que nos “mete mucha caña” estilo crossfit; hago suspensiones con Cristhian Zarta en su box, hago entrenamiento funcional con un amigo (Furatraining) por el monte, corro cuando puedo por ciudad o por monte o hacemos tabla de entrenamientos por nuestra cuenta en el gym, incluyendo suspensiones, muchas suspensiones. Es mi talón de aquiles, tanto por mis problemas con la artritis, como por mi falta de fuerza en manos, en general.
Y para obligarme a correr, me apunto en carreras populares y trails. Es la única manera que tengo de hacerlo. Jamás he abandonado, ni una carrera ni un trail, por cabezota. He corrido, como ya te he dicho, con un dedo roto y otra vez con rotura de fibras (los miembros de mi equipo le decían al juez que me prohibiese continuar). Sé que no está bien, pero si abandono, mi cabeza me puede jugar malas pasadas en la próxima carrera…
7. A fecha de hoy ¿cuantas llevas hechas? ¿Quieres hacer alguna mención especial a alguna de ellas por su significado, su dificultad, la compañía, el entorno....?
Ni me acuerdo, pero deben estar entre 40 y 50. Y espero hacer muchas más.
¿Carreras especiales? La Spartan, por todo lo que te conté. Era mi primera carrera y la que me enganchó. Pero tengo más: la Farinato, porque ahí descubrí que había todo un mundo de carreras de obstáculos y Rubén siempre nos trató muy bien. Muy, muy especial también es la Heroican Race, pero la que organiza Jose Ramón. Estar en esa carrera es correr en familia. Nos sentimos los reyes por el trato maravilloso que nos da. Y este domingo corrimos en Viseu, invitados por Ines Jordâo, y también nos sentimos en familia, porque nos juntamos muchos corredores españoles que no nos conocíamos (muchos sí) y al fin pudimos vernos y animarnos. La verdad, procuro disfrutarlas todas y siempre les encuentro algo especial.
También es verdad que hay una a la que le tengo una manía enorme por culpa del organizador, pero esa me la callo...
Puedo llegar a casa agotada y llena de moratones después de un viaje de 6 horas por carretera, pero la sonrisa que me deja una OCR me dura toda la semana, y eso no tiene precio.
8. ¿Para que corres OCR?
Por todo lo que te he contado.
9. Como te ves dentro de 3 años?
Me veo haciendo bien el peg board y las flying monkeys (les tengo pavor).
Quisiera destacar una cosa:
Yo no haría todo esto si no fuese por Oswaldo, mi marido.
Pili Prieto
Es el que entrena siempre conmigo, me anima en todo y tiene en mi mucha más fe que yo. Si no fuese por él, yo no haría la mitad de lo que hago. Esa infinita paciencia que tiene conmigo cuando lo mando a paseo porque quiere que corra o que haga suspensiones no tiene precio.
Me gustaría con todo esto poder conseguir que animes a otras personas a intentar las cosas, con las salvedades de cada una. Es decir: ese mantra de “si quieres nada es imposible”, no es verdad. La gente tiene limitaciones de muchos tipos y hay cosas que, realmente no pueden hacer. Pero sí animarles a ir descubriendo lo que sí pueden hacer, que seguro que es mucho más de lo que cada uno piensa.
Te cuento todo esto para dar esperanzas a muchas personas que se niegan en redondo a hacer ejercicios porque “no tienen años”, “me duele la espalda”, “tengo una hernia”. Conseguir hacer algo que no pensabas que harías da tal subidón que te cura muchos males. A pesar de mi espalda hecha un cuatro, con varias hernias por culpa de las fracturas mal tratadas, hago cosas que mucha gente de mi edad o más joven y “sana” no puede. Y ese es mi orgullo. Cuando me dicen que no tengo años para según qué cosas, les digo que esa es la justificación de los vagos para no hacer ellos ejercicio...
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